Punto conflictivo I: la tripa

En mis Asesorías de Morfología, lo que más escucho de mis clientas acerca de la parte de su cuerpo que menos les gusta suele ser una de estas tres: trasero, tripa o busto

Como siempre les aconsejo que, independientemente de cómo sea su cuerpo, se pueden sacar partido de alguna manera o de otra. La perfección no existe, lo importante es conocerte y aceptarte, actuar en la dirección que más te favorezca y acentuar tus puntos fuertes: todos los tenemos, por muy difícil que te parezca.


En los consejos de hoy nos vamos a centrar en la tripa, la panza, la barriga... Puede ser que tengas tendencia a sacar tripa, o que tras los embarazos se te note más que antes. Sea como fuere, puedes utilizar prendas que disimulen esta parte de tu cuerpo que menos te gusta, mientras que realzas las que sí te gustan.

TRIPA

NO te convienen prendas como estas:

El vestido de estampado étnico, a pesar de la soltura de su textura, hace un corte por efecto óptico justo a esa altura, por lo que acentúa la tripa.

El vestido del centro de la imagen te hará parecer "embarazada", ya que marca justo debajo del busto.

El vestido fucsia, a pesar de ser recto y monocolor, tiene una textura con gran porcentaje de elastano, por lo que te dibujará toda la tripa.


Por el contrario, estos son los que te favorecen:

El vestido negro es holgado y con corte evasé, por lo que nunca te marcará la tripa.

El segundo vestido, aunque es estampado y su fondo es claro, no te hará parecer hinchada, por su corte recto y porque no tiene un dibujo acentuando la tripa.

El último vestido es de un solo color y recto, y con los estampados situados estratégicamente para marcar todo aquello que no sea la tripa.


Hasta aquí estos consejos para todas aquellas no están contentas con su tripa: acéptate tal cual eres, mejora lo que puedas y sigue algunos trucos de asesoría de imagen que nunca están de más.

¿Te han sido útiles estos consejos?

¡Sácate mejor partido! Besos,